Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Cantabria. Mostrar todas las entradas

miércoles, 11 de abril de 2018

Sendero de Potes hasta Santo Toribio de Liebana

Desde el pueblo cántabro de Potes hasta el monasterio de Santo Toribio de Liebana existe un sendero de reciente construcción y que es una buena oportunidad de andurrear un buen rato y además de visitar un lugar de peregrinación de miles de personas, accederemos a un rincón natural con unas vistas increíbles.


Podemos dejar el coche en los aparcamientos públicos y gratuitos que hay junto a la estación de autobuses del pueblo y a partir de ahí, por la carretera de Fuente Dé, comenzaremos a recorrer los aproximadamente 3 kilómetros hasta el santuario. 


Muy pronto aparecen las señalizaciones del sendero perfectamente acondicionado que al margen de la carretera ha sido acondicionado recientemente.


Al poco de comenzar tenemos una estatua que homenajea a los miles de peregrinos que hacen la ruta lebaniega hasta el santuario.



En apenas unos 50 minutos de cómoda marcha estaremos a las puertas de Santo Toribio de Liebana donde podemos ver la cantidad de gente que se acerca a este lugar.


Recomendamos alargar un poco el paseo, unos 600 metros más hasta la Ermita de San Miguel, un lugar con unas buenas vistas.







sábado, 7 de abril de 2018

El Mirador del Desfiladero de La Hermida

Sin duda alguna la mejor atalaya para terminar un día por e Desfiladero de La Hermida, Cantabria, es el mirador de Santa Catalina, un lugar privilegiado desde donde admirar de otra forma la grandeza de esta hendidura natural. Para llegar al mismo debemos de tomar un desvío, si vamos de Potes a Panes, a la izquierda que sale del pequeño pueblo que da nombre al desfiladero, en dirección a Cicera y Piñeres.


La carretera es estrecha y sinuosa y en pocos kilómetros ascenderemos muchos metros, y antes de llegar al famoso mirador de Santa Catalina tendremos un buen aperitivo como es el mirador de Verdeja. Hay un pequeño aparcamiento donde dejar el coche y en unos metros nos asomaremos a este mirador que deja entrever el famoso desfiladero.




Seguiremos unos pocos kilómetros más hasta que encontraremos un pequeño desvío entre los pueblos de Cicera y Piñeres que nos marca el mirador a tan solo 1500 metros. Una buena opción puede ser el dejar el coche ahí y hacer el trayecto andando en constante subida por entre un fenomenal bosque de hayas en el monte Hozarco.




Si no tenemos ganas de andurrear hay aparcamiento suficiente en las inmediaciones del mirador, y una vez allí disfrutaremos de increibles vistas hacia el fondo de ese cañón horadado por el río Deva a lo largo años y años de discurrir.


Este es el lado más profundo del desfiladero y se alcanzan alturas de hasta mil metros desde abajo la carretera hasta los picos más altos.



También a este mirador se le conoce como la "Bolera de los Moros" por el castillo altomedieval que apenas se conserva junto al mismo y que evidentemente estaba situado en punto estratégico para controlar las comunicaciones entre Carmona y La Hermida.



Por si fuera poco para los amantes a la ornitología este es un fenomenal sitio para ver aves rapaces y buitres que sobrevuelan por arriba y por debajo nuestra y que se prestan a bonitas fotos.



viernes, 30 de marzo de 2018

El Collado Pelea, Desfiladero de la Hermida

Lejos de la masificación del Desfiladero de la Hermida, Cantabria, tenemos lugares que muy cerca del mismo todavía mantienen el encanto de lo solitario. A la altura de La Hermida encontramos un desvío que nos conduce a Bejes a través de una carretera corta pero con bastante pendiente y que tiene unos cuantos miradores donde poder admirar otras perspectivas del desfiladero y sus alrededores.


Justo antes de llegar al pueblo y en una curva a la derecha hay unos carteles que nos indican el sendero que hoy vamos a realizar. Hay una pequeña zona de aparcamiento donde dejaremos el coche sin que pueda molestar el paso de vehículos agrícolas. Justo por ahí pasa el arroyo Corvera.


El sendero es de unos 5 kilómetros y todos por pista, pero la inclinación de la misma comienza desde el mismo comienzo y se mantiene practicamente hasta el final. Son casi unos 400 metros de desnivel con algunos tramos en los que hay que tormarselo con tranquilidad ya que casi nos vamos hacia atrás.


El camino está salpicado de cabañas típicas cantabras que han sido reformadas, son refugios para los pastores de la zona que llevan su ganado a degustar las tiernas y verdes yerbas que crecen en estas praderas a cercanas a los "dosmiles".



Las vistas durante todo el camino son espectaculares y cuando lleguemos a collado podremos disfrutar además de una inigualabe perspectiva del Desfiladero de la Hermida que se intuye al fondo del barranco.


Este camino era uno de los pocos, a través de las montañas que comunicaba este pueblo con otros de la zona, hasta que hace muy poco se construyo la carretera que lo hace directamente con La Hermida.


La visita la podemos rematar visitando el pueblo de Bejes y degustando los quesos denominación Bejes-Tresvisos y los de Cabrales con alguna sidra o vino blanco joven.


miércoles, 14 de marzo de 2018

Barcenas Mayor. Una Verdadera Postal Antigua. Cantabria

La conjunción de visitar un pueblo precioso y bien conservado y poder además pasar un buen día de campo en un entorno natural envidiable por el Parque Saja-Besaya, Cantabria, se dan cuando visitamos el pequeño pueblo de Barcenas Mayor.


Debemos dejar el coche en un parking habilitado a la entrada al pueblo, ya que a este solo pueden pasar los residentes, una medida que nos parece perfecta. 


Allí nos recibe un petirrojo que busca comida entre los visitantes, cada vez son más descarados y con menos verguenza.


Un camino empedrado nos conduce al pueblo y pronto comenzaremos a ver una autentica exposición, más que un pueblo bien cuidado, todo parece puesto y expuesto para ser admirado por los miles de visitantes que recibe esta población, sin llegar a saturarse. Al menos cuando nosotros fuimos en septiembre y un día entre semana. Seguramente en pleno verano será un poco agobiante.



Tendremos ocasión de admirar las casas montañesas, con soportales abiertos, cerramientos de madera, la parte de solana, adornos y antigüedades en una exposición constante de elementos antiguos.




Y por si fuera poco está en un entorno natural envidiable, rodeado de bosques y agua por doquier.


Una vez que visitemos el pueblo podemos tomar alguno de los caminos o senderos que parten o pasan por el pueblo y recorrer sus preciados bosques donde admirar robles, castaños, perales silvestres, robles, hayas, acebos, etc.




Nosotros tomamos la ruta hacia Ozcaba y nos acercamos hasta un primer collado desde el que tenemos preciosas vistas de todo el valle.


Y luego lo mejor, el regreso al pueblo a la hora de comer para poder disfrutar de un fenomenal cocido montañés y poder reponer las fuerzas consumidas en la caminata. Hay gran varios restaurantes y lo aconsejable en época de puentes y veraneo es el reservar mesa para la vuelta.


Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...