Otro lugar de los grandes, para los aficionados a la ornitología, en el parque nacional de Monfragüe es el mirador La Tajadilla. Situado en un lugar estratégico frente a unas grandes peñas y junto al río Tajo y a las presas que lo regulan un poco más adelante, es una de las referencias de este parque y en el que debemos de hacer una parada obligatoria para escrutar con los prismáticos sus alrededores.
En las peñas de enfrente se pueden observar al alimoche, buitre leonado, cigueña negra, y un largo etcetera como en todo Monfragüe, en esta ocasión una pareja de águilas perdiceras nos dieron unas cuantas pasadas por encima nuestra y permitieron que las inmortalizaramos.
Los rabilargos definitivamente han perdido la verguenza y tan solo tenéis que dejar unos cuantos trozos de pan para que en pocos minutos una pandilla de ellos vengan a recojerlos y poder recrearnos un rato haciendo fotos.
Al ser el mirador de La Tajadilla un punto intermedio entre los otros dos grandes miradores del parque, Salto del Gitano y Portilla del Tietar, solemos utilizarlo para reponer fuerzas en su merendero mientras observamos el movimiento incesante de aves por el río y los cortados de enfrente.
Incluso si hace un poco de calor, en el verano o primavera avanzada, hay suficiente sombra que permite degustar unos buenos bocatas mientras la naturaleza se nos muestra delante de nuestra mesa. Otro restaurante tres estrellas de nuestra guía "michelín pajarera".