martes, 21 de abril de 2015

Mirador La Tajadilla. Monfragüe

Otro lugar de los grandes, para los aficionados a la ornitología, en el parque nacional de Monfragüe es el mirador La Tajadilla. Situado en un lugar estratégico frente a unas grandes peñas y junto al río Tajo y a las presas que lo regulan un poco más adelante, es una de las referencias de este parque y en el que debemos de hacer una parada obligatoria para escrutar con los prismáticos sus alrededores.




En las peñas de enfrente se pueden observar al alimoche, buitre leonado, cigueña negra, y un largo etcetera como en todo Monfragüe, en esta ocasión una pareja de águilas perdiceras nos dieron unas cuantas pasadas por encima nuestra y permitieron que las inmortalizaramos.


Los rabilargos definitivamente han perdido la verguenza y tan solo tenéis que dejar unos cuantos trozos de pan para que en pocos minutos una pandilla de ellos vengan a recojerlos y poder recrearnos un rato haciendo fotos.


Al ser el mirador de La Tajadilla un punto intermedio entre los otros dos grandes miradores del parque, Salto del Gitano y Portilla del Tietar, solemos utilizarlo para reponer fuerzas en su merendero mientras observamos el movimiento incesante de aves por el río y los cortados de enfrente.


Incluso si hace un poco de calor, en el verano o primavera avanzada, hay suficiente sombra que permite degustar unos buenos bocatas mientras la naturaleza se nos muestra delante de nuestra mesa. Otro restaurante tres estrellas  de nuestra guía "michelín pajarera".



domingo, 19 de abril de 2015

Colonia de Vencejos Reales en la Presa de Alange

Justo a los pies del Castillo de Alange se encuentra la presa de su mismo nombre y en el muro de contención, en la parte que no da al agua, tenemos un verdadero espectáculo natural conformado por el vuelo de cientos de vencejos reales, Apues melva, y el peculiar sonido que emiten.



Esta presa retiene las aguas del río Matachel y sirve para regadío de las amplias zonas que se extienden por la inmediata vega que se extiende delante del mismo. Los vencejos han encontrado en la pared del muro un cobijo que le proporciona seguridad para anidar y un espectaculo a la vista de todos los que se asoman a dicha pared de hormigón.


Casi toda la vida la pasan en vuelo, tan solo se acercan al nido para dar de comer a las crías y están continuamente realizando vuelos en picado para capturar insectos que acumulan con su pegajosa saliva para después llevarlos a sus pollos.



Sus alas parecen guadañas y le proporcionan una gran velocidad que hace dificil el "afotarlos".


Para poder observarlos hay que esperar a la llegada de la primavera, en los meses de marzo y abril, y es cuando nos asomamos a la barandilla de la presa y se muestran ante nuestra vista cientos de ellos con un vuelo y sonido indescriptible.


Aquí os dejo un pequeño vídeo realizado desde el muro de la presa y mirando hacia la inmensa vega que se extiende a sus pies.



jueves, 16 de abril de 2015

Centro de Visitantes La Rocina. Doñana

Junto a la Aldea del Rocio, y al arroyo que le da nombre, se encuentra un punto de información y que además sirve como inicio para diversos senderos que recorren una zona interesantísima del parque nacional de Doñana. Se trata del centro de visitantes La Rocina.


Como no puede ser de otra forma la imagen de la Virgen del Rocío está presente en este centro y es que no debemos de olvidar que toda la zona está impregnada de un intenso sabor a la peregrinación de millones de personas a lo largo de la historia de Doñana. Algo que ha servido para dos cosas una para salvar estos parajes de la especulación y mantener vías pecuarias en activo y otra negativa en el impacto que dejan sobre el territorio determinados "peregrinos" que no han entendido todavía la zona que tienen el privilegio de poder pisar.



Otra figura que no falta en dicho centro es el lince ibérico, autentico icono del parque.



El arroyo de La Rocina tiene una vital importancia en la conservación de Doñana y conservan una variada flora compuesta por pinares, helechales, brezo, zarzas, carrizos... que sirven de refugio a una variada avifauna.

Además en el mismo existe una representación, justo al lado del centro de recepción, de una tradicional choza en las que vivían los habitantes de Doñana. Se encuentra bajo el cobijo de enormes pinos que le proporcionan sombra en los duros días del estío.
Para llegar al mismo hay que tomar la carretera A-483, que une la Aldea de El Rocío con el núcleo de Matalascañas, tomamos la salida que indica La Rocina y El Acebrón. Nada más salir de la carretera, junto al aparcamiento, encontramos el centro de visitantes.


miércoles, 15 de abril de 2015

Aguilucho Cenizo, Visitante Estival

Durante el mes de marzo y principios de abril llegan a la Península, desde su cuarteles de invierno en África, los aguiluchos cenizos, Circus pygargus, y buscan zonas con hierbas altas y sobre todo trigales donde hacen sus nidos unos cerca de otros formando colonias. Ponen unos 4 ó 5 huevos y los pollos son alimentados por ambos padres.


El macho tiene tonalidades grises muy llamativas y franjas blancas y negras muy características y la hembra unos colores pardos y las franjas son marrones, negras y blancas.


Si tenemos la suerte de observarlos durante la época nupcial asistiremos a unos vuelos acrobáticos que hacen la pareja, elevándose a mucha altura, descendiendo a velocidad vertiginosa y emitiendo unos gritos muy característicos y llamativos.


La hembra es mayor que el macho, sobre todo en peso más que en embergadura alar.


El principal problema que tiene en nuestra tierra esta especie es que mayoritariamente anida en campos de cereales y a veces la recolección es muy temprana lo que se traduce en destrozos de los nidos y pollos recien nacidos. Por ello se están implantando programas de colaboración con las grandes fincas cerealistas para intentar programar la recolección y señalizar los nidos para que no sean destruidos.


martes, 14 de abril de 2015

Orquidea Mariposa

Durante toda la primavera es posible observar la Anacamptis papilionacea, orquidea mariposa, en pastizales, prados y claros de matorral. También es conocida como lirio rojo o hierba del muchacho, es muy llamativa y facil de reconocer por sus llamativos tonos rosados en constraste con el blanco y emulando pequeños abanicos.


Su distribución por la península ibérica es casi siempre por debajo del Tajo y en Andalucía se puede ver en todas las provincias.


Se le conoce como "mariposa" por la forma de su labelo y se suelen observar más bien solitarias, de hecho nosotros cuando la hemos descubierto en tan solo una ocasión hemos visto  tres ejemplares a pocos metros unos de otros.


lunes, 13 de abril de 2015

Monfragüe en Primavera II

Esta segunda parte de nuestra visita primaveral a Mongragüe la dedicamos a nuestro paso por otro de los lugares míticos en el que merece la pena dedicarle unas cuantas horas a observar todo lo que se mueve en sus alrededores, se trata de la Portilla del Tietar. Un conjunto de rocas y monte mediterraneo a orillas del río Tietar y que dispone de un mirador donde se apostan los amantes de la ornitología ya que siempre y en cualquier época depara sorpresas. 


Pero no solo hay que estar atentos al roquedo y el cielo, también los matorrales cercanos al mirador suele ser muy bueno para la observación de pequeñas aves, como este carbonero que nos permitía hacerle un buen reportaje fotográfico.


Una curruca carrasqueña, también se pone "a tiro".


Y un verdecillo con su característico y repetitivo canto.


Los reyes del roquedo son sin duda los buitres leonados que se afanan en sus idas y venidas para alimentar a los pollos que ya están crecidos, ya que estas aves son más tempraneras a la hora de hacer las puestas. 


A primeros de abril ya los pollos tienen algún tiempo y demanadan continuamente alimentos y obligan a los padres a regurgitarles la comida, y ese espectáculo lo podemos contemplar desde muy pocos metros de distancia y sin molestarlos.


Las rapaces también se dejarán ver ya que también anidan en estos roquedos.


El águila culebrera no situa el nido en las piedras sino en los alcornoques cercanos y busca incansable a los reptiles que si utilizan esas rocas para tomar el sol.


Bandos de palomas sobrevuelan el río a poca altura en busca de las dehesas cercanas donde se alimentan y buscan sus lugares para pasar la noche.


Un águila imperial las observa desde las alturas y deja que plasmemos en una fotografía su inconfundible silueta y nos deleita con su característico e inconfundible reclamo.


Un milano nos sobrevuela justo a nuestra altura buscando alimento por las orillas del río.


Pero el mayor lujo de este mirador, ya nos lo habían advertido por la mañana, es el nido de águila imperial que está situado a escasos metros a la derecha del roquedo. Sobre un árbol se sitúa y son constantes las entradas y salidas de ambos progenitores. 
Las pasadas de esta escasa, y en peligro de extinción, rapaz son frecuentes y es un lujazo el poder estar observándolas tan de cerca.


Posada en lo más alto de los roquedos


Y en un posadero entre el nido y los roquedos, muy visible desde la carretera unos metros mas allá del mirador.


Incluso las dos hubo momentos en los que  dejaban el nido y nos regalaban una foto de ellas juntas en esas ramas de alcornoque.


La caída de la tarde nos deparaba una última sorpresa y que dejó atónitos a los más de 20 naturalistas que allí disfrutábamos de tanto espectáculo "pajarero" y fue cuando sobre ese posadero las imperiales copularon, sin importarles tanto observador.


Además es el mejor mirador para poder escuchar y ver al Gran Duque, y es que el buho real tiene en este roquedo un nido que incluso es visible algunos años. Esta primavera en cambio está situado en la parte posterior y no es observable, estuvimos hasta que caía la noche y tan solo logramos escucharlo, pero no se dejo ver... y es que todo no es posible y eso lo sabemos los "pajareros".

viernes, 10 de abril de 2015

Monfragüe en Primavera I

Hemos visitado ya en varias ocasiones el Parque Nacional de Monfragüe y siempre decimos lo mismo, que es un paraiso para los "pajareros", pero no habíamos tenido la ocasión de hacerlo al comienzo de la primavera. Es un autentica maravilla el poder contemplar tanta variedad de paisajes, de plantas y sobre todo de aves. Esta pasada semana santa, después de una temporada aceptable de lluvias, con el sol en todo lo alto, sin apenas nubes y como telón de fondo el azul del cielo hicimos un recorrido por los principales "balcones" de los que dispone este parque.


Comenzamos a primerísima hora por el Salto del Gitano, lugar mítico, donde se pueden observar a placer muchos buitres leonados, rapaces, pequeñas aves de roquedos, alimoche, halcón peregrino, paseriformes...




La cantidad de buitres leonados que existen además de poder verlos a placer, incluso por debajo de los miradores, se está convirtiendo en un problema en el parque ya que están expulsando de sus nidos a cigüeñas negras y alimoches, entre otros. Los buitres son residentes y permanecen todo el año mientras que cuando los otros que son estivales llegan se encuentran con que su nido está ocupado.


Pero la joya de este mirador son los nidos de cigüeña negra que existen a plena vista de todo el mundo. Ver como llegan y salen de su nido, como los arreglan, como se pasean por delante de nuestras cámaras con total naturalidad..


...incluso como copulan, es un lujo que solo se da en esta joya de la naturaleza que es Monfragüe.


Luego nos fuimos al mirador de la Tajadilla, otro fenomenal lugar situado antes de las presas de Torrejón, donde se retienen el agua del Tietar y el Tajo. Nos dimos un paseo por el sendero que conduce hasta la Fuente de los Tres Caños que va paralelo al río Tietar y que además de ser un fenomenal exponente del monte mediterraneo es un lugar muy bueno para la observación de aves.


Los milanos  fueron  los primeros en recibirnos mientras buscaba pitanza en las orillas del río.



En la abundante vegetación hay multitud de paseriformes.


"Afotar" buitre negro y alimoche en una misma instantánea no es poca cosa.


Aunque luego el alimoche se dio unas cuantas pasadas por delante nuestra, unas con el fondo del cielo...


...y otra con el monte


Las cigüeñas negras también son muy querenciosas de esta zona y pudimos ver como se mueven en parejas...


...incluso liandose entre ellas, parece una con tres patas y tres alas.


Y ver cuatro cigüeñas negras a poca distancia volando sobre nosotros...


"Haciendo parapente"


Y el culmen es cuando vemos un nido de cigüeña negra, arriba a la derecha y a escasos dos metros otro de alimoche, los dos ocupados y conviviendo en perfecta vecindad.


La verdad es que había mucha gente por la primavera en si y por coincidir con la semana santa, pero el ambiente merece la pena. Luego seguimos hacia la Portilla del Tietar para finalizar la jornada, pero eso lo dejamos para otra entrada.



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